El papa León XIV inaugura torre de Jesucristo de la Santa Familia

La Sagrada Familia es la iglesia más alta del mundo, no para destacar en clasificaciones mundanas, sino para guiar los pasos del pueblo de Dios que peregrina en España, con la cruz que ilumina el camino, como una lámpara encendida en la espera del regreso del Esposo”, estas fueron las palabras de aliento del Papa León XIV en la homilía que pronunció este miércoles, 10 de junio, en la Santa Misa celebrada en la Basílica de la Sagrada Familia, Barcelona, en el marco de su Viaje Apostólico a España.
Al iniciar su homilía, el Santo Padre agradeció a las autoridades civiles y religiosas, y todos los que se unieron en oración: sacerdotes, diáconos, religiosos y religiosas.
“En esta tarde de fiesta para toda la ciudad y el pueblo, extiendo mi saludo agradecido a las autoridades públicas, así como a los miembros de otras comunidades cristianas y de otras religiones que participan en nuestra acción de gracias”.

El Papa en la Misa en la Sagrada Familia (@Vatican Media)
Un signo de unidad y de concordia
Y hablando en catalán, el Pontífice señaló que, hoy la Basílica de la Sagrada Familia nos acoge en esta hermosa ciudad, abriendo sus puertas como si fueran sus brazos para invitar a cada uno a este altar, a escuchar la Palabra de Dios.
“Es un templo que nos constituye en una familia amada por el Señor, alimentada por su propia vida en la Eucaristía. Así es com la ciutat comtal y toda Cataluña se reúnen en este templo, signo también de unidad y de concordia, y alzan su mirada para encontrarse con el rostro de Dios Padre, resplandeciente en su Hijo hecho hombre, Jesucristo”.
Mientras damos gracias al Señor por su caridad hacia nosotros, precisó el Obispo de Roma, damos gracias en particular por esta extraordinaria basílica, que el Papa Benedicto XVI consagró en 2010, recordando que es signo visible del Dios invisible, por cuya gloria se alzan sus torres. Y en continuidad con la oración de mi Predecesor, agregó, dentro de unos momentos bendeciré la torre más alta, la de Jesucristo.
Todos nosotros somos las piedras vivas de la Iglesia
En este sentido, el Papa León dijo que, esta iglesia es un único edificio, compuesto por muchas piedras. Una casa que crece con constancia a lo largo de los años, siguiendo un mismo proyecto.
“Todos nosotros somos las piedras vivas de esta obra, que tiene a Cristo como fundamento y culmen, principio y fin. Mucho más que un monumento, la Basílica de la Sagrada Familia sigue siendo hoy una obra en construcción, que nos recuerda cómo la vida cristiana es siempre un camino, porque se trata de un proyecto que Dios lleva a cabo”.

La Sagrada Familia de Barcelona (@Vatican Media)
Somos templo del Espíritu Santo
Por ello, el Santo Padre subrayó que, no habitamos, pues, una obra inacabada, sino un templo aún en construcción. Su imperfección no es un defecto, porque da testimonio de un deseo; no significa una carencia, sino que expresa una promesa que queremos honrar con coherencia.
“Nuestra gratitud se convierte entonces en compromiso, al tiempo que cooperamos en el proyecto de Dios, es decir, en la construcción a la que Él mismo nos llama. Puesto que somos templo del Espíritu Santo (cf. 1 Co 6,16.19), esta obra coincide con nuestra vida, que Dios concibe como una obra maestra que debemos realizar juntos y nos llama a colaborar con Él (cf. 1 Co 3,9)”.
«¿Tú me vas a construir una casa para morada mía?»
A este respecto, guardamos en nuestro corazón las palabras que el Señor dirigió al rey David, precisó el Pontífice, cuando le dijo: «¿Tú me vas a construir una casa para morada mía?» (2 Sam 7,5). Al contrario, «el Señor te anuncia que te va a edificar una casa» (v. 11).
“Con este anuncio, la Escritura nos enseña que no somos nosotros quienes damos un lugar a Dios, como si fuera un elemento de una serie o parte de un todo mayor que Él. Es Dios en cambio quien nos da un lugar, y el lugar que nos regala es su propio corazón: el lugar del Hijo, para nosotros que éramos extraños; el lugar del Amado, para nosotros que somos pecadores”.
“En esta tarde de fiesta para toda la ciudad y el pueblo, extiendo mi saludo agradecido a las autoridades públicas, así como a los miembros de otras comunidades cristianas y de otras religiones que participan en nuestra acción de gracias”.
