Abinader habla de los incentivos y justifica su paquetazo fiscal

El presidente Luis Abinader se mostró dispuesto a que se revisen los incentivos otorgados a sectores productivos, eliminados en su proyecto de reforma fiscal y que ha provocado amplio rechazo de empresarios e industriales.
Esto incluye las exenciones que tiene el sector turismo, a través de la Ley 158-01, de fomento al desarrollo turístico, que impacta a uno de los sectores más dinámicos de la economía nacional.
«Se están revisando todas las exenciones, todos los incentivos. Muchos de ellos ya sirvieron, el turismo ya se está desarrollando muy bien», indicó el mandatario quien este miércoles se desplazó por a las instalaciones del Puerto de Cabo Rojo, que inaugura este miércoles su segunda fase de operaciones en Pëdernales.
Indicó que a provincias como Pedernales se les da un doble incentivo, debido a que cuentan con la ley de desarrollo fronterizo, que también ofrece facilidades para las industrias de esta zona, y precisó que eliminar las exenciones no afectará a los proyectos que ya iniciaron bajo la Ley 158-01.
«No se le cortan los incentivos (a Pedernales) porque usted tiene el desarrollo fronterizo, además, por ejemplo, cada proyecto tiene derechos adquiridos por 15 años, y eso va a seguir y se va a respetar como cualquier país que respeta la ley», aseguró.
«La propuesta que hizo el equipo económico, siempre dijimos que era para discutirla en el Congreso. El Congreso, desde ayer ya se está discutiendo, van a continuar hoy, mañana siguen las vistas públicas, si hay que continuar otro día y se continuará otro día. Y como siempre hemos hecho con este Gobierno, vamos a buscar el mayor consenso», manifestó.
«Nadie quisiera hacer una reforma, nos toca a nosotros y estamos asumiendo esta responsabilidad, incluso conociendo que muchos de esos ingresos ni siquiera lo vamos a ver nosotros», agregó.
Indicó que todos están de acuerdo con una reforma fiscal, porque saben que es una medida que está planteada en la Estrategia Nacional de Desarrollo, por lo cual es una «responsabilidad» que el Gobierno ha asumido por el país.
«Yo quisiera no hacerla (la reforma), y ser muy simpático, pero no sería una labor responsable ni patriótica», expresó.

