Abinader habla en Praga sobre continuismo y democracia

Hace comparaciones entre Cuba, Nicaragua y RD

El presidente Luis Abinader ha enviado desde Praga un mensaje a quienes todavía no le creen que no está interesado en abandonar el poder tan pronto cumpla con su periodo en el 2028, a pesar de los «candados» en la Constitución de la República.

Durante su intervención en la 30.ª Conferencia Anual de Forum 2000, celebrada en Praga, el mandatario cuestionó a los líderes políticos que consideran que son los únicos capaces de gobernar y recurren a reformas constitucionales para prolongar sus mandatos.

Destacó en una conferencia que su administración marcó un precedente al impulsar una reforma constitucional que le impide prolongar su mandato, pese a contar con el respaldo de una amplia mayoría en el Congreso Nacional.

Asimismo, reiteró su compromiso de concluir su gestión en agosto de 2028 y aseguró que las futuras generaciones deben contar con mecanismos institucionales que garanticen la protección de la democracia.

Al reflexionar sobre la situación política de América Latina, el gobernante contrastó los avances democráticos de la República Dominicana con las dificultades institucionales que enfrentan países como Nicaragua y Cuba, absteniéndose de citar como lo hacía antes a Venezuela, país con el que busca ahora auxilio petrolero para enfrentar la crisis de los combustibles que se traga las finanzas de su gobierno.

Durante su ponencia, Abinader resaltó los avances alcanzados por la República Dominicana en materia de fortalecimiento institucional y democrático, señalando la alternancia en el poder y la transparencia electoral como elementos fundamentales.

Sostuvo que contar con instituciones sólidas, independientes y eficientes permite garantizar el cumplimiento de las leyes y los derechos ciudadanos, además de generar confianza a nivel internacional.

Como ejemplo, mencionó la «independencia» con la que, según afirmó, se desenvuelven la Procuraduría General de la República y el Banco Central.

En otro momento de su intervención, el presidente defendió la necesidad de que los gobiernos ofrezcan respuestas efectivas a las necesidades de la población como una vía para fortalecer los sistemas democráticos.

«Siempre lo digo porque es una profunda convicción que tengo: la mejor manera de fortalecer la democracia es mejorar la vida de la gente. Debemos estar ética y moralmente obligados a practicar una democracia resolutiva, que resuelva problemas, cree nuevas oportunidades y amplíe los límites de la libertad en el más amplio sentido de todos nuestros conciudadanos», manifestó Abinader, cuyo gobierno no practica precisamente esos postulados.

Al hacer un recuento de las dificultades enfrentadas por su administración en un contexto de incertidumbre, Abinader también expuso su visión sobre el ejercicio del poder.

«Gobernar con eficacia exige decisiones, pero también exige diálogo, transparencia y disposición a aceptar la crítica», sostuvo.

El mandatario llamó, además, a defender la democracia con firmeza, integridad y renovación, como principios necesarios para afrontar los desafíos actuales y preparar las instituciones ante las transformaciones futuras.

«Firmeza para enfrentar los desafíos de nuestro tiempo. Integridad para mantenernos fieles a nuestras convicciones democráticas. Y renovación para preparar nuestras instituciones ante un mundo que será profundamente distinto al que conocemos hoy», expresó.

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