Abinader involucra cada vez más al país en el conflicto EU con Venezuela

Con el paso de los días se ha ido comprobando que el gobierno dominicano cedió territorio y espacio aéreo para las operaciones de Estados Unidos contra Venezuela, involucrándose de manera directa en un conflicto en el que no tiene nada que ganar.
El hombre de la República Dominicana y del presidente Luis Abinader figuran en el listado de quienes han abierto las rutas que conducen a una casi segura agresión militar contra Caracas.
Pero ese comportamiento no debe sorprender en un gobierno como el del presidente Abinader, que se ha entregado a los dictados de la política exterior norteamericana, lo que lo ha llevado a practicamente romper relaciones con Venezuela con el cierre recíproco de embajadas.
Según el presidente Abinader, la presencia militar estadounidense en el país es de carácter «técnico, limitado y temporal», y que no se autorizarían acciones militares ofensivas, insistiendo en que el permiso es estrictamente técnico lo que ha quedado desmentido con el tiempo y la realidad que es el cerco contra Venezuela.
Este miércoles en periódico Diario Libre da cuenta de que aviadores de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, asignados al 921.º Escuadrón de Respuesta a Contingencias y al 621.º Ala de Respuesta a Contingencias, realizaron operaciones de habilitación de una base aérea provisional en el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA), específicamente en la pista 17-35.
La información fue publicada en la red social X por Carter Johnston (@CJohnston), corresponsal en Norteamérica y colaborador de Naval News, quien difundió imágenes y detalles de los trabajos ejecutados en territorio dominicano.
De acuerdo con lo publicado, el 921.º Escuadrón de Respuesta a Contingencias ejecuta misiones de apertura y habilitación inicial de bases aéreas para operaciones militares en entornos austeros. Estas unidades están diseñadas para evaluar, acondicionar y poner en funcionamiento aeródromos en corto tiempo, facilitando el despliegue de aeronaves, personal y carga.
En paralelo, el 621.º Ala de Respuesta a Contingencias aportó capacidades integradas en meteorología, seguridad, logística y control del tránsito aéreo. Esta unidad forma parte del Comando de Movilidad Aérea de los Estados Unidos y está especializada en operaciones de respuesta rápida y movilidad expedicionaria.
Despliegue de aviones C-17 en apoyo a la Operación Southern Spear
Según la información difundida, entre el 4 y el 9 de diciembre, aviadores del 621.º Ala de Respuesta a Contingencias y del 921.º Escuadrón de Respuesta a Contingencias trabajaron de manera conjunta en la habilitación y puesta en operación de esta base provisional en el AILA.
Hasta el momento, 10 aviones de transporte estratégico C-17 Globemaster III se encuentran en la base de operaciones instalada en el Aeropuerto Internacional de Las Américas. Estas aeronaves operan en apoyo a la Operación Southern Spear, desarrollada bajo el mando del Comando Sur de los Estados Unidos.
De acuerdo con información oficial de la Fuerza Aérea estadounidense, las fuerzas militares desplegadas en el Caribe respaldan misiones dirigidas por el Departamento de Guerra de los Estados Unidos y prioridades presidenciales orientadas a interrumpir el tráfico ilícito de drogas y proteger el territorio estadounidense.
El 621.º Ala de Respuesta a Contingencias tiene su sede principal en la Base Aérea McGuire, en Nueva Jersey, y cuenta con alrededor de 1,500 efectivos militares y civiles, con experiencia en operaciones militares, humanitarias y de respuesta a emergencias.
Pero ese comportamiento no debe sorprender en un gobierno como el del presidente Abinader, que se ha entregado a los dictados de la política exterior norteamericana, lo que lo ha llevado a practicamente romper relaciones con Venezuela con el cierre recíproco de embajadas.

