Gaza el cementerio de niños más grande del mundo, dice presidente Turquía

«Hoy, Gaza no es solo el cementerio más grande del mundo para niños. También es el lugar con la tasa más alta de amputaciones infantiles en el mundo. Gaza se ha convertido en el campo de concentración más inhumano y vergonzoso de nuestro tiempo».

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, intervino este martes en el debate general del 81.º periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, celebrado en Nueva York, donde centró su discurso en la situación de Palestina al denunciar que Gaza es “el campo de concentración más inhumano y vergonzoso de nuestro tiempo”, además de exigir una profunda reforma del organismo internacional.

Durante su alocución ante los líderes mundiales, el mandatario turco exigió que la reconstrucción del enclave comience “sin demora” y pidió a la comunidad internacional ejercer una “mayor presión” sobre Israel. Denunció que más de 70.000 personas en el territorio han sido víctimas del terrorismo de Estado, advirtiendo que Tel Aviv opera bajo una “mentalidad genocida” que “nunca se sacia de matar”.

Remarcó que Gaza se ha convertido en el mayor cementerio de niños del mundo y en el lugar con más menores amputados. Mencionó que los niños palestinos deberían ver cometas en lugar de drones y bombas.

Erdogan advirtió que la Cisjordania ocupada atraviesa “el período más grave del terror de los ocupantes”, y lamentó profundamente que el presidente palestino, Mahmud Abás, no haya podido participar en la Asamblea General durante dos años consecutivos, una ausencia que “hiere las conciencias”.

“Turkía seguirá siendo la voz de un Estado palestino libre y soberano”, afirmó Erdogan, al reiterar el llamamiento para que la ONU reconozca a Palestina sobre las fronteras de 1967, con Jerusalén Este ocupada como capital, advirtiendo que los intentos de impedir su establecimiento “fracasarán”.

Más allá de Asia Occidental, el jefe de Estado turco cuestionó severamente la capacidad de Naciones Unidas para cumplir con su misión, señalando que se le ha impedido hacerlo. Afirmó que “los que están en Palestina, Líbano y Sudán y depositaron sus esperanzas en la ONU están decepcionados”.

A su juicio, la estructura actual resulta injusta porque la voluntad de más de 190 países depende del “capricho de cinco”. Bajo su lema de que “el mundo es más grande que cinco”, exigió transformar un sistema donde el derecho internacional se aplica de forma desigual, sentenciando que “la impunidad conduce a la decadencia”.

Botón volver arriba