Gobierno dará apagones para forzar pago electricidad

De nuevo pagarán justos por pecadores, una forma de los ejecutivos del sector eléctrico estatal compensar sus acentuadas deficiencias y pobre manejo técnico y gerencial de la producción, distribución y comercialización de la energía.

Lo nuevo de esta improvisación fue anunciado por el zar eléctrico del gobierno, el empresario Celso Marranzini, quien encabeza el Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (CUED).

Informó que se darán apagones en las zonas donde se supere el 50 % de las pérdidas eléctricas ocasionadas por el hurto de energía, castigando principalmente a los usuarios de Edeeste, porque según Marranzini, es la distribuidora con el mayor número de circuitos irregulares.

Marranzini sostuvo que se realizará este «control de abastecimiento» de manera organizada y transparente.

Según sus declaraciones, cada cliente afectado recibirá una notificación por mensaje de texto o correo electrónico, indicando la fecha y el horario específico en que estará sin suministro eléctrico.

El argumento para la medida es regularizar a los usuarios que reciben energía sin conexión legal, al mismo tiempo que se busca optimizar las redes de distribución para garantizar un servicio estable en todo el país.

Los apagones programados tendrán una duración aproximada de tres horas o más, dependiendo de la necesidad de la red eléctrica en el momento. Sin embargo, respecto a la duración de la medida, Marranzini indicó que se aplicará hasta que mejore el circuito.

«Dependerá de la calidad de las líneas y de la rapidez con que se formalicen los contratos con los clientes de estos circuitos. En casos puntuales, podría ser cuestión de meses; en otros, podría tardar más de un año. Por suerte, son pocos los circuitos recurrentes que presentan este tipo de inconvenientes», indicó.

Actualmente, las distribuidoras tienen un nivel de pérdidas del 37 % por diversos factores, entre los que se incluyen el deterioro de las redes de abastecimiento y el hurto del servicio.

El empresario y funcionario dijo que el fraude eléctrico le cuesta al Estado 800 millones de dólares al año, por lo que el Gobierno destina una partida del Presupuesto General de la Nación para cubrir el déficit de las empresas distribuidoras de electricidad (EDE): Edesur, Edeeste y Edenorte. «Esto no puede continuar», expresó.

Aunque no confirmó la cantidad total de circuitos que tiene el sector eléctrico a nivel nacional, sostuvo que la mayor proporción de hogares y empresas que generan pérdidas por no pagar la luz a las EDE pertenece a la distribuidora Edeeste.

Las distribuidoras han mantenido un déficit que supera los 1,450 millones de dólares, y uno de los factores es la dificultad de cobrar el servicio de manera eficiente, por lo que Marranzini adelantó que trabajan en estrategias para mejorarlo.

En ese sentido, reconoció que las distribuidoras han cometido errores en su proceso de cálculo de las facturas, pero observó que es algo que también puede suceder en cualquier otro sector, inclusive en empresas privadas.

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