Hipólito no se sube en la ola de los que piden ejecutar delincuentes

El ex presidente Hipólito Mejía no se subió en la ola de quienes aplauden las ejecuciones extrajudiciales cometidas por la Policía Nacional.
El ex mandatario entiende que quienes infringen la ley sean apresados y sometidos a la acción de la justicia, con lo que rechaza el mecanismo de eliminar a los alegados delincuentes en los desacreditados intercambios de disparos..
Mejía reconoció la necesidad de fortalecer las medidas para enfrentar la delincuencia y mantener el orden en el país. Sin embargo, sostuvo que la respuesta de las autoridades debe enmarcarse dentro del sistema de justicia.
“Yo soy enemigo de la muerte. Yo creo que la justicia está para eso. Deben llevarlos a la justicia”, manifestó el exmandatario al referirse a los métodos utilizados para combatir la criminalidad.
Sus declaraciones se producen en momentos en que solo en el mes de septiembre que finaliza la Policía ha ejecutado a 49 alegados delincuentes y el jefe de la institución, mayor general Ernesto Rodríguez García advierte que tiene en su despacho un listado de prófugos, dando a entender que si no se entregan el Dicrim los saldrá a buscar para ponerlos en 29, el argot policial que significa muerte.
El exgobernante también rechazó lo que describió como una política de mano dura contra los delincuentes, especialmente cuando esta implica quitarles la vida durante intervenciones policiales.
Mejía hizo referencia a la expresión popular “poner en 29”, utilizada en el debate público dominicano para aludir a la muerte de personas durante actuaciones policiales. Medios locales han reportado recientemente varios casos en los que presuntos delincuentes han muerto durante intervenciones de agentes.
El expresidente de la República insistió en que los acusados de cometer delitos deben conducirlos ante los tribunales para que respondan por sus acciones conforme a la ley.
Durante sus declaraciones, Mejía también hizo referencia al Estado de derecho. También reiteró su posición a favor de que las autoridades actúen mediante los mecanismos establecidos por la justicia.
“A mí no me gusta eso”, expresó al referirse a la práctica de dar muerte a presuntos delincuentes.

