La hidra de mega-corrupción en Senasa: ¿Quién le cortará las cabezas?

Por Guillermo Tejeda
(Director Resumen Final Digital)
El gobierno ha sabido dirigir el escándalo de corrupción que estremece las finanzas del Seguro Nacional de Salud (SENASA) donde operó un esquema de corrupción que robó miles de millones de pesos destinados a la salud de los más pobres, que son los afiliados a la ARS estatal.
Cuando la bomba estaba por estallar, el presidente Luis Abinader mandó en septiembre al director de la Sisalril, Miguel Ceara Hatton y al nuevo titular de SENASA, Edward Guzmán, a la procuraduría general de la República a depositar los resultados de una investigación realizada por el organismo, en lo que se interpretó como una medida encaminada a evitar el impacto mediático de un gran acto de corrupción en el gobierno, que tiene como cabeza visible a una persona políticamente muy comprometida pues dirigió el sector externo del oficialista PRM en la campaña del 2020 y en la que promovió la reelección del mandatario.
Y durante este fin de semana de diciembre, cuando los empleados han cobrado su regalía pascual y aprovechando los aires navideños, se pone en marcha la denominada Operación Cobra, en la que no se han observado los acostumbrados operativos con allanamientos aparatosos en las residencias y oficinas de los principales cabecillas del entramado de corrupción.
Una operación cuidando no provocar ruidos que afecten al gobierno, lo que resulta imposible tomando en cuenta la magnitud de los hechos y a quienes les han robado el dinero destinado por el Estado para cubrir los problemas de salud de una inmensa masa de dominicanos que tiene el común denominador de la pobreza.
Para nadie es un secreto que se ha tratado de manejar el tema, con un Ministerio Público haciendo los «arreglos» para que los daños colaterales sean los menos en el Palacio Nacional, en medio de una percepción generalizada de que el discurso anticorrupción del gobierno hace tiempo que ha rodado por el suelo, por los escándalos sucesivos, la mayoría de los cuales no han recibido atención judicial.
Ahora viene la parte más importante del proceso, en el marco de un nuevo Código Procesal Penal, aprobado al vapor en el Congreso Nacional y promulgado con igual prisa por el Poder Ejecutivo a pesar de las voces advirtiendo una contrarefoma que dañaría más el sistema de justicia en el país.
A partir de ahora se verá si el presidente Abinader, como ha proclamado, tiene «amigos, no cómplices».
El escándalo del SENASA representa un gran desafío, por lo que implica en términos políticos, y las versiones cada vez más socorridas de que lo acontecido fue el resultado de los pagos por favores políticos, empresarios que aportaron cuantiosos recursos para la campaña a través de OLA, el movimiento del sector externo que preside el doctor Santiago Hazim, considerado por el Ministerio Público como la principal cabeza de la hidra de siete cabezas de la corrupción a gran escala detectada en la ARS estatal.
La pregunta obligada es si aparecerá un Hércules capaz de cortarle las cabezas a este monstruo que amenaza con devorar la credibilidad de la actual gestión de gobierno.
La credibilidad en los gobiernos está íntimamente vinculada con la integridad, su ausencia afecta directamente la gobernabilidad. El expediente del SENASA podría significar el punto de partida para demostrar que hay una intención real de combatir la corrupción en el Estado, al margen del espectáculo, las retaliaciones políticas y las maniobras para garantizar la impunidad cuando hay envueltos intocables por apellidos, compromisos políticos o empresariales.
Veremos, si el nombre de Cobra que se le ha dado a esta operación encierra lo que significa este veneso reptil, que saca su capucha cuando se siente amenazada, se alimenta de otras serpientes y es conocida por su ferocidad, construyendo nidos y protegiendo sus huevos.
Pero como ya sabemos, República Dominicana es un país en el que proliferan los «encantadores de serpientes», a los que hay que estar atentos, para que prevalezca la justicia y se devuelva los miles de millones de pesos robados en SENASA y se mande un mensaje claro a la sociedad de una lucha real y sincera contra la corrupción.


Y durante este fin de semana de diciembre, cuando los empleados han cobrado su regalía pascual y aprovechando los aires navideños, se pone en marcha la denominada Operación Cobra, en la que no se han observado los acostumbrados operativos con allanamientos aparatosos en las residencias y oficinas de los principales cabecillas del entramado de corrupción.
El escándalo del SENASA representa un gran desafío, por lo que implica en términos políticos, y las versiones cada vez más socorridas de que lo acontecido fue el resultado de los pagos por favores políticos, empresarios que aportaron cuantiosos recursos para la campaña a través de OLA, el movimiento del sector externo que preside el doctor Santiago Hazim, considerado por el Ministerio Público como la principal cabeza de la hidra de siete cabezas de la corrupción a gran escala detectada en la ARS estatal.