La violencia policial no se detiene, van más de 20 ejecuciones extrajudiciales en octubre

El espectáculo de sangre protagonizado por la Policía con la ejecución de personas en sus desacreditados «intercambios de disparos», no se ha detenido en este mes de octubre al recibir el beneplácito desde los estamentos del poder civil y el aplauso de ciudadanos que poco le importa el respeto a la vida establecido en la Constitución de la República.
Desde que las más altas instancias aprobaran la fórmula de poner en «29» a ciudadanos prófugos, los gatillos policiales se han aceitado y las morgues del Inacif están saturadas por los cadáveres abandonados en esos lugares por las patrullas del Dicrim que transportan en la parte trasera de sus camionetas a las víctimas de las ejecuciones extrajudiciales.
En el mes de septiembre, según reconocen las estadísticas oficiales, fueron 55 los muertos a manos de la Policía, una cifra que provocó alarmas en sectores sensatos, pero no inmutó a las autoridades responsables de investigar esta orgía de sangre.
Ya en los primeros días de este mes de octubre, suman más de veinte los que han sido «puestos en 29», en medio del silencio de la procuradora Yeni Berenice Reynoso, cuyos fiscales acompañan a los agentes que realizan las ejecuciones y la ministra de Interior, Faride Raful, quien desde la oposición cuestionaba esta práctica.
La Iglesia Católica y otras instituciones se han pronunciado contra el desbordamiento de los «intercambios de disparos», que parece ser el único método que conoce la Policía para enfrentar la delincuencia a pesar de los millones que se han gastado en una Reforma Policial que no ha rendido sus frutos garantizando seguridad a los ciudadanos.

