Legisladores dejaron pasar engaño AstraZeneca con vacunas al país

Por Guillermo Tejeda.

El engaño de la multinacional farmacéutica AstraZeneca contra el Estado Dominicano con la millonaria venta de vacunas que en casi dos años no han llegado, es otro ejemplo de que en el Congreso Nacional no se leen los contratos ni proyectos, muchas veces lesivos al interés nacional, que son aprobados “al vapor” cuando llegan  desde el Poder Ejecutivo.

Ahora han salido a relucir las cláusulas del contrato de venta de vacunas con AstraZeneca, que le doblan el brazo a las autoridades dominicanas, a pesar de su incumplimiento y los 40 millones de dólares desembolsados por vacunas que todavía no han llegado al país.

Rafael Mendoza, presidente/CEO de AstraZeneca para Centro América y el Caribe, firma en el Palacio Nacional el cuestionado contrato para la compra de vacunas por unos 40 millones de dólares

La historia  tiene su “pecado original” en el Palacio Nacional, cuando el 30 de octubre del 2020 el gobierno dominicano firmó el  acuerdo con la empresa biofarmacéutica británica AstraZeneca para adquirir 10 millones de dosis de su vacuna candidata contra el COVID-19, AZD1222, desarrollada junto con la Universidad de Oxford.

El presidente Luis Abinader encabezó el acto y dijo que  se trata “de un contrato de compraventa por anticipado para el abastecimiento potencial del antiviral en el territorio nacional”.

La Cámara de Diputados aprobó al vapor, el contrato con la farmacéutica AstraZeneca.

Dijo que la inversión total será de 40 millones de dólares, cuatro dólares por vacuna. El primer pago de 8 millones de dólares fue aportado por el sector privado.

La Cámara de Diputados pasó  sin novedad, en una sesión el 30 de noviembre del 2020 ese contrato que ha resultado leonino, al no revisar lo referente a la responsabilidad por reclamaciones establecido en el mismo.

Los legisladores, como siempre, no leyeron las letras pequeñas del contrato, que en su apartado 14.1 señala que el país renuncia al derecho de re­clamarle a la compañía por retrasos en la entrega de las dosis y otras cuestiones so­bre la vacuna.

“El comprador (Repúbli­ca Dominicana) renuncia a y libera cualquier reclama­ción en contra de AstraZe­neca que surja de o tenga relación con… retrasos a la entrega de la vacuna con­forme al contrato”, dice el acuerdo.

Pero no solo se queda allí, ya que también remueve de responsabilidad a la com­pañía AstraZeneca en ca­so de que la vacuna no sea eficaz o segura o si se pre­sentan situaciones proble­máticas con el transporte, almacenamiento o técnica apropiada de inoculación.

Otro asunto que establece el contrato firmado por el gobierno y ratificado por el Congreso, es el pago total a desembolsar, unos 40 mi­llones de dólares, a razón del precio pactado de 4 dó­lares por dosis.

La Vicepresidenta de la República, y coordinadora del Gabinete de la Salud, Raquel Peña, firma el contrato para la compra de vacunas a la AstraZeneca. A su lado el empresario Rolando González Bunster, Presidente y CEO de InterEnergy Group;

Por eso ha sorprendido que ahora el Presidente Luis Abinader amenace con ir a un arbitraje internacional para obligar a la farmacéutica a cumplir un contrato en el que tenía “cancha abierta”

El conflicto ha estallado porque las autoridades tienen tantas vacunas, que hasta se vencen miles de dosis y es ahora en estos precisos momentos que AstraZeneca pretende mandar sus lotes, cuando la pandemia ha bajado su intensidad y los dominicanos han perdido el interés por vacunarse.

El gobierno ha tirado al incinerador ya casi tres millones de dólares por vacunas que han caducado en sus almacenes

República Dominicana ha colocado hasta la fecha 15 millones 484 mil 878 do­sis de vacunas contra el Co­vid-19, provenientes de diferentes casas farmacéuti­cas, entre ellas Sinovac, Pfi­zer y AstraZeneca.

De ese total, 7 millones 184 mil 321 corresponden a primera dosis; 5 millones 923 mil 507 a segunda do­sis y 2 millones 293 mil 161 a tercera dosis.

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