Mujer parece que le dio bofetada al presidente Macron

El presidente francés es noticia al llegar de Vietnam, pero no por su recibimiento, sino por la cachetada que le ha propinado su esposa cuando bajaba del avión, lo que desde el Palacio de Eliseo se ha tratado de minimizar para no dar largas al escándalo.
El gesto brusco de la Primera Dama francesa a bordo del avión presidencial, sumado al frío desplante al llegar a tierra, desata una ola de especulaciones sobre la relación entre Emmanuel y Brigitte Macron.
Un vuelo oficial se ha convertido en el inesperado escenario de una escena que hoy ocupa titulares y desata debates en Francia y más allá de sus fronteras.
Durante el trayecto de regreso a París, cámaras captaron un momento sorprendente entre el presidente Emmanuel Macron y su esposa, la Primera Dama Brigitte Macron: una aparente bofetada por parte de ella, en medio de una conversación a bordo del avión presidencial.
Las imágenes, grabadas discretamente, muestran un movimiento brusco de Brigitte hacia el rostro de su marido, que muchos han interpretado como una bofetada, aunque no necesariamente violenta.
Si bien el contexto completo no se escucha, el gesto fue lo suficientemente claro como para despertar la atención de los presentes. Pero la tensión no terminó en el aire.
Al aterrizar, el presidente Macron bajó las escaleras del avión con el rostro visiblemente serio, al igual que su esposa. Las cámaras oficiales que suelen registrar estos descensos captaron otro momento incómodo: el presidente ofreció caballerosamente su brazo a Brigitte, pero ella, sin mirarlo siquiera, lo dejó literalmente “en el aire” y continuó caminando por su cuenta.
El gesto no pasó desapercibido y se ha vuelto viral en redes sociales, donde se multiplican los comentarios, interpretaciones y memes. Mientras algunos lo califican de una simple discusión conyugal captada fuera de contexto, otros apuntan a una posible crisis en la pareja presidencial.
Desde el Palacio del Elíseo no se ha emitido ningún comunicado, pero fuentes cercanas aseguran que se trata de un «malentendido amplificado por el foco mediático». Aun así, la frialdad entre ambos al abandonar el avión alimenta las especulaciones.
El matrimonio Macron siempre ha sido observado con lupa por su diferencia de edad, su historia atípica y su protagonismo público. Pero esta vez, lo que parecía un viaje oficial más, ha dejado una escena que muchos consideran simbólica: una bofetada en el aire… y un brazo rechazado en tierra.

