Presidente Conep advierte desconfianza por forma modificar ley Residuos Sólidos

El presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), Celso Juan Marranzini afirmó que la modificación de la ley de Residuos Sólidos ha provocado incertidumbre en el sector y volvió a cuestionar la prisa en el Congreso Nacional en la aprobación de leyes que requieren de consenso.
A poco más de dos semanas de que entrara en vigor un plan fiscal para incrementar en hasta 50,000 millones de pesos los ingresos del Estado para mitigar los efectos de la crisis internacional producto de las alzas del petróleo, el Congreso Nacional Dijo que no se entiende el interés en acelerar otra reforma a la Ley 225-20 de Residuos Sólidos para que las empresas paguen más para su recogida, procesamiento y valorización.
Asegura que la medida presiona aún más a empresas y consumidores que ya deben pagar más retenciones por las medidas económicas recién implementadas para atenuar la crisis.
Reiteró que se está creando incertidumbre en el empresariado sobre el uso que se le darán a los recursos, el por qué se requiere tanto dinero, la falta de transparencia en su manejo y la carencia de consultas, tanto al sector, como al propio Fideicomiso DO Sostenible como receptor y administrador de lo recaudado.
«En el entender de muchas empresas, lo que se ve es que ese dinero (el que se recaude de aprobarse otra reforma) se va a agotar en cualquier momento, y entonces tendremos que volver a recurrir a esto. La verdad es que esta experiencia ha sido funesta para generar confianza hacia el futuro», sentenció.
Con los cambios introducidos, hay empresas que pasarían a pagar hasta el 1,000 % respecto a las contribuciones ya planteadas en la Ley 98-25 que modifica a la Ley 225-20.
El 30 de junio, el Senado de la República aprobó en una única discusión el proyecto que reforma, nueva vez, la Ley 225-20 sobre Gestión Integral y Coprocesamiento de Residuos Sólidos. Ampliando la escala contributiva de las empresas: aquellas con ingresos de 0 a un millón de pesos pagarían 5,000 pesos al año, y va aumentando hasta el rango más alto, donde las empresas cuyos ingresos que superen los 2,500 millones de pesos contribuyan con 2.2 millones de pesos.

