Que la Justicia pese tan fuerte como los escombros sobre víctimas Jet Set

Por Guillermo Tejeda
(Director Resumen Final Digital)
Ante la magnitud de la tragedia ocurrida en la discoteca Jet Set, lo mínimo que se impone es que las autoridades den una respuesta con la misma premura con la que retiraron los escombros en los que quedaron sepultadas cientos de víctimas, sin cumplir los protocolos establecidos por ley, lo que podría liberar de culpa a los responsables de la catástrofe.
El gobierno debe comportarse a la altura de la desgracia y demostrar que no hay ningún interés en dejar pasar, como ha ocurrido en horribles hechos anteriores con un saldo masivo de víctimas.
Las huellas de 226 muertos no se pueden borrar tan fácilmente del imaginario popular ni del dolor que estremece en estos momentos a tantos corazones.
Una simple comisión como la anunciada por el Palacio Nacional no satisface los reclamos de justicia que se sienten en los cuatro costados de la República Dominicana, con las experiencias pasadas en lo que esto solo ha servido para apaciguar los ánimos, no sancionar a nadie lo que ha provocado la tragedia de Jet Set y otras que continuarán ocurriendo si no se investiga de manera imparcial sin importar quien caiga.
El peso de la justicia debe ser proporcional a los escombros que aplastaron a tantas personas que acudieron a esa discoteca a divertirse, confiando en la seguridad de un establecimiento cuya infraestructura no estaba a la altura de su reconocimiento internacional.
Los descuidos, la inobservancia, la falta de inspección y la complicidad para no molestar sensibilidades empresariales, han dado lugar a esta fatalidad, en la que perecieron, como cosa del destino, el responsable de infraestructura urbana del Ayuntamiento del Distrito Nacional y un hijo del ministro de Obras Públicas, ingeniero Eduardo Estrella.
En los últimos cinco años las autoridades no han asimilado las devastadoras experiencias de los infortunios: Explosión en San Cristóbal con casi medio centenar de muertes sin sanción, incendio en la principal cárcel del país, La Victoria, todavía impune, al igual que el desplome de uno de los muros del elevado de las avenidas 27 de Febrero con Máximo Gómez…Nada pasó y continuó la muerte avanzando en el engranaje de la impunidad hasta posarse en la discoteca Jet Set con resultados devastadores.
Lo importante es llegar hasta las últimas consecuencias y que las investigaciones ahora anunciadas por el Ministerio Público estén blindadas contra las presiones de sectores políticos y empresariales que ya han comenzado a accionar para que se pase «un paño con pasta» a esta hecatombe, dejando que pase el tiempo y que otro tema desplace lo ocurrido, lo que esperamos que sucumba ante el río de lágrimas que se estarán derramando exigiendo justicia.
La procuradora Yeni Berenice Reynoso tiene la oportunidad de oro, en el estreno de su gestión, para demostrar que dirige un Ministerio Público INDEPENDIENTE, y no dejar que esto se convierta en un tema meramente económico de resarcir a familiares de las víctimas en futuros procesos judiciales, convirtiéndose en un muro que evite que se repitan nuevas desgracias.
Las ansias de justicia deben ser superiores a los riesgos.

