Unos 200 ciudadanos asesinados por la Policía en el 2025 en RD
Reforma policial no detiene intercambios disparos

El 2025 que termina, en el que las autoridades dicen haber profundizado el «proceso de reforma policial», los gatillos alegres de la institución asesinaron a unos doscientos ciudadanos en los desacreditados «intercambios de disparos».
Se trata de una práctica que en lugar de reducirse, se ha disparado echando por el suelo el discurso del presidente Luis Abinader de cambios en una institución que ha mantenido intacta su fama de violadora de los derechos ciudadanos.
Incluso las muertes han enlutado a familias en la víspera de las fiestas de navidad, al negarle las autoridades por órdenes de la ministra de Interior, Faride Raful, el derecho a celebrar encuentros en sectores tan tradicionales y populares como Villa Consuelo, en el Distrito Nacional.
La muerte de tres jóvenes el pasado fin de semana se suma a la lista de víctimas de las «intervenciones policiales», que ya alcanzó 189 fallecidos en lo que va del año, pero en la lista hay más que no aparecen en las estadísticas oficiales, casi siembre con un sub-registro.
Uno de los casos más recientes es el de Rancel Junior García, de 25 años, abatido el pasado sábado, mientras participaba de una cena navideña con otros motoconchistas en el sector Villa Consuelo, Distrito Nacional, cuando una patrulla integrada por agentes de la Policía Nacional y miembros de las Fuerzas Armadas, irrumpió en el lugar.
Lo que debía ser un compartir festivo degeneró en una balacera, donde García recibió un impacto de bala en el pecho que le segó la vida.
La muerte del motoconchista a manos de policías ocurre apenas días después de que el presidente Luis Abinader encabezara un encuentro masivo con esos trabajadores informales en la capital.
Las estadísticas de criminalidad de la Policía Nacional revelan un comportamiento irregular y preocupante a lo largo del año, marcado por los llamados «intercambios de disparos», pese a los esfuerzos impulsados desde el proceso de reforma institucional.
Hasta el 5 de diciembre se contabilizaban 186 muertes clasificadas como «acción legal», una cifra que ascendió a 189 tras los hechos registrados el pasado fin de semana, aún no incorporados en los reportes oficiales.
El comportamiento mensual muestra variaciones significativas. Enero abrió el año con 23 fallecidos, seguido de una reducción en febrero (17) y marzo (8). Sin embargo, la tendencia volvió a escalar en abril con 26 casos y alcanzó su punto más alto en mayo, cuando se ubicaron 27 víctimas.
La letalidad se mantuvo elevada en los meses siguientes, con junio (21), julio (18) y agosto (25), este último como el tercer mes más sangriento del año. En contraste, octubre marcó una tregua inédita, con un solo caso reportado.
Septiembre, de acuerdo con cifras oficiales disponibles hasta el día 19, cerró con 12 víctimas. Esta aparente pausa estuvo condicionada por un operativo en Santiago, donde cinco hombres murieron a manos de agentes policiales, un caso que se encuentra judicializado donde cuatro de los once uniformados implicados cumplen prisión preventiva.
La madrugada del domingo, en el sector La Otra Banda, Santiago, un hombre falleció y otro resultó herido tras un supuesto enfrentamiento con una patrulla preventiva.
Según el informe oficial, los agentes acudieron a una residencia tras recibir alertas de un tiroteo previo, donde tres personas resultaron heridas.
Incluso las muertes han enlutado a familias en la víspera de las fiestas de navidad, al negarle las autoridades por órdenes de la ministra de Interior, Faride Raful, el derecho a celebrar encuentros en sectores tan tradicionales y populares como Villa Consuelo, en el Distrito Nacional.

Las estadísticas de criminalidad de la Policía Nacional revelan un comportamiento irregular y preocupante a lo largo del año, marcado por los llamados «intercambios de disparos», pese a los esfuerzos impulsados desde el proceso de reforma institucional.