Víctor Sepúlveda, periodista, educador, orador y un gran amigo
Falleció en la ciudad de Miami

Gran pesar ha provocado en la ciudad de San Cristóbal la noticia sobre la muerte en Miami del comunicador Víctor Sepúlveda, aquejado de problemas de salud.
Sepúlveda, quien fue también educador en esa ciudad sureña había sido sometido a un procedimiento por problemas cardiovasculares.
Fue junto a los periodistas Temístocles Metz (fallecido) y Nelson Guillén de los productores del programa Ante el Pueblo, por la desaparecida Radio San Cristóbal.
También fue relacionista público de la Industria Nacional del Vidrio durante la gestión del empresario Jorge Vilalta a donde llegó de la mano del periodista Guillermo Tejeda con quien compartió una gran amistad.
Víctor fue un ardoroso activista en el Sindicato Nacional de Periodistas Profesionales y el Colegio Dominicano de Periodistas, de la que fue directivo. También el Miami, se destacó como dirigente del oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM).
Entre los mensajes a los familiares ante tan irreparable pérdida destaca el del médico y diputado Ramón Ceballos, quien expresó su profundo pesar por la partida de quien define como «un excelente amigo y un ser humano dotado de cualidades extraordinarias».
En una nota publicada en su cuenta de Facebook bajo el título “Hasta siempre, querido amigo Víctor Manuel Sepúlveda”, Ceballos señaló que la partida del comunicador deja un vacío difícil de llenar entre quienes tuvieron el privilegio de conocerlo, compartir con él y disfrutar de su amistad.
El médico destacó la capacidad, inteligencia y visión de Sepúlveda, aunque sostuvo que, por encima de esos atributos, sobresalía por la nobleza de su corazón.
Resaltó su bondad, sencillez y disposición permanente para ayudar a los demás, cualidades que, según expresó, lo convirtieron en una persona especial, capaz de dejar una huella profunda y perdurable en quienes formaron parte de su entorno.
Ceballos también describió al fallecido periodista como un amigo leal, firme y consecuente, que sabía cultivar las relaciones personales con autenticidad, sin intereses ni dobleces.
Indicó que Sepúlveda acompañaba a sus allegados en los momentos de alegría, pero se hacía todavía más presente cuando alguno de ellos necesitaba una palabra de aliento, un consejo o simplemente sentir que no estaba solo.
El psiquiatra afirmó que la lealtad de su amigo no se limitaba a las personas, sino que también se reflejaba en la defensa de sus principios, convicciones y valores.
Aseguró que Sepúlveda defendió sus creencias con dignidad y coherencia, demostrando que es posible transitar por la vida sin renunciar a los ideales que proporcionan sentido a las acciones humanas.
“Hoy despedimos físicamente a un gran amigo, pero su ejemplo permanece”, manifestó Ceballo en su publicación.
Agregó que también perdurarán sus enseñanzas, sus gestos de solidaridad, las conversaciones compartidas y su manera de comprender y practicar la amistad.

