En apuros gobierno de Pedro Sánchez por rechazo decretos crisis viviendas

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, abrió este viernes un periodo de reflexión sobre la continuidad de la legislatura y la posibilidad de adelantar las elecciones generales, después de que el Congreso rechazara los dos decretos con los que su Ejecutivo pretendía responder a la creciente crisis de la vivienda en España.
Fuentes de Moncloa señalaron a EFE que, tras la derrota parlamentaria, será necesario analizar cómo recuperar las medidas incluidas en los decretos y qué vías quedan disponibles para afrontar el problema habitacional.
Aunque recalcaron que en este momento el Ejecutivo no está todavía «en esa pantalla», admitieron que no se descarta el escenario electoral. Sánchez no ha establecido un plazo para tomar una decisión.
La situación supone un cambio respecto de la posición expresada por el Gobierno horas antes de las votaciones, cuando fuentes del Ejecutivo aseguraban que no barajaban convocar elecciones porque «hoy no toca» y defendían concentrar todos los esfuerzos en lograr la convalidación de las medidas.
El primero de los decretos fue rechazado por 178 votos contra 172, con la oposición del Partido Popular (PP), Vox, Junts y UPN. Entre otras disposiciones, contemplaba una prórroga de dos años para determinados contratos de alquiler. El segundo texto tampoco consiguió superar el Congreso: obtuvo 184 votos en contra y 166 a favor.
La votación se produjo después de un último intento del propio Sánchez por conseguir respaldo parlamentario. El jefe del Ejecutivo tomó la palabra minutos antes y reclamó a los diputados estar a la altura de las demandas de los ciudadanos.
La ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez, había ofrecido también que el primer decreto fuera aprobado inicialmente para, posteriormente, tramitar sus disposiciones como proyecto de ley e introducir las correcciones reclamadas por algunas formaciones. La propuesta no consiguió modificar las posiciones necesarias para formar una mayoría.
La derrota vuelve a poner de manifiesto las dificultades parlamentarias del Gobierno de coalición, que carece de mayoría propia y depende de acuerdos con diversas formaciones para sacar adelante sus iniciativas. El voto de Junts resultó determinante después de que la formación independentista catalana anunciara su rechazo a ambos textos.

