Jueces de Ocoa, ven robo 32 aguacates y no plantación con miles matas marihuana
Por Jeannette Kranwinkel.
La justicia en San José de Ocoa está en el ojo del huracán.
Severamente enérgica con los infelices, pero extremadamente complaciente con el crimen organizado.
Como muestra un botón.
Hace poco en esa provincia sureña fue desmantelada una enorme plantación de marihuana, totalizando casi 4 mil matas con infraestructura en los predios para prepararla y poner la droga a disposición del mercado, pero el hecho fue minimizado por la justicia ocoeña.

La Oficina Judicial de Atención Permanente de San José de Ocoa ordenó la libertad pura y simple de un dominicano y dos haitianos arrestados durante un operativo en el que la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) desmanteló un cultivo de más de 3,000 plantas de marihuana en el distrito municipal El Pinar.
La decisión se dictó a favor de Guillermo Amauris Casado Custodio, Jhonson Pie y Yorki Iso (Yoryi Isi), quienes fueron sometidos por el Ministerio Público por violación a la Ley 50-88 sobre Drogas y Sustancias Controladas.
Durante el conocimiento de la solicitud de medida de coerción, el juzgado rechazó la petición del Ministerio Público tras concluir que el procedimiento ejecutado por las autoridades vulneró garantías constitucionales, según informó Arsenio Jiménez, abogado de los imputados.
Ahora el comportamiento de esos mismos jueces ha sido muy diferente frente a un joven acusado de robar nada más y nada menos que 32 aguacates de la finca de un potentado en Ocoa.
El tribunal colegiado del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de San José de Ocoa condenó a 6 meses de prisión a un hombre hallado culpable del robo de 32 aguacates en la finca del empresario agrícola Midiam Calderón, ubicada en la calle Duarte en San José de Ocoa.
Se trata de Juan Alcántara Martínez, enviado a la cárcel de Baní por 6 meses por los jueces Alfis Brandeli Castillo Castillo, Víctor G. Cuevas Cruz y David Santos Merán.
Mientras un caso de narcotráfico lo tratan con mano de seda, le aplican todo el peso de la ley a un joven que fue acusado por el agroempresario Midiam Calderón, de robarle 32 aguacates de una finca que produce millones de ese producto.
Así anda la justicia en Ocoa y la República Dominicana, una maraña en la que solo quedan atrapados los más humildes y que atraviesan sin dificultad quienes tienen el poder del dinero.


Ahora el comportamiento de esos mismos jueces ha sido muy diferente frente a un joven acusado de robar nada más y nada menos que 32 aguacates de la finca de un potentado en Ocoa.