La voz de trueno de la Iglesia, Cardenal López Rodríguez cumple 90 años

El cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez está celebrando este viernes su cumpleaños 90 rodeado del cariño de la cúpula y la feligresía de la Iglesia Católica.
Se trata de una de las voces más enérgicas del clero dominicano, recordado por la forma clara en que planteaba los problemas nacionales y urgía soluciones, ganándose el respeto en la sociedad en un protagonismo de la Iglesia que hoy muchos añoran.
López Rodríguez fue elegido y nombrado Obispo de San Francisco de Macorís por el papa Pablo VI el 16 de enero de 1978 y consagrado el 25 de febrero siguiente por el entonces cardenal Octavio Antonio Beras Rojas, a quien sustituyó como Arzobispo Metropolitano de Santo Domingo el 15 de noviembre de 1981.
Diez años más tarde fue elegido presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), el 25 de abril de 1991, y ordenado cardenal el 28 de junio de ese mismo año por el papa Juan Pablo II.
El 15 de noviembre de 1981 fue nombrado arzobispo metropolitano de Santo Domingo y tomó posesión al día siguiente. Permaneció al frente de esa sede hasta 2016, cuando el papa Francisco aceptó la renuncia que había presentado cinco años antes, al alcanzar la edad establecida por la Iglesia para hacerlo.
El papa Juan Pablo II lo ordenó cardenal el 28 de junio de 1991, consolidando su presencia entre las principales figuras de la Iglesia católica dominicana y latinoamericana.
Su trayectoria también comprende responsabilidades en organismos de la Santa Sede relacionados con el clero, los institutos de vida consagrada, las sociedades de vida apostólica, las comunicaciones sociales y los asuntos de América Latina.
En reconocimiento a sus aportes, el Ayuntamiento de Santo Domingo lo distinguió como “Hijo Meritísimo de la ciudad de Santo Domingo” y le entregó el Escudo Heráldico en Oro de la Ciudad Primada de América.
Además de su labor pastoral, López Rodríguez ha desarrollado una faceta como escritor. Entre sus obras figuran Algo de lo que he dicho, En torno al Quinto Centenario, Algo más de lo que he dicho y Mi vida pastoral, publicaciones que recogen reflexiones y aspectos de su ejercicio eclesiástico.
Durante sus años de actividad pública mantuvo posiciones firmes sobre distintos asuntos nacionales, entre ellos la defensa de la facultad del Estado dominicano para establecer sus propias normas migratorias.
Su cumpleaños número 90 encuentra al prelado con una trayectoria de más de seis décadas desde su ordenación sacerdotal y un lugar destacado en la historia contemporánea de la Iglesia católica en República Dominicana.
Ejerció como arzobispo metropolitano de Santo Domingo desde 1981 hasta junio de 2016, año en que el papa Francisco aceptó su renuncia, luego de un período de espera de cinco años. Antes de ese cargo había sido el primer obispo de la Diócesis de San Francisco de Macorís, designado en 1978.
Nacido en Barranca, provincia de La Vega, realizó sus estudios de Filosofía y Teología en el Seminario Pontificio Santo Tomás de Aquino, donde obtuvo el bachillerato en Sagrada Teología. Fue ordenado sacerdote el 18 de marzo de 1961. Con los años, el Ayuntamiento de Santo Domingo lo distinguió como Hijo Meritísimo de la ciudad y le entregó el Escudo Heráldico en Oro.

