Los intercambios de disparos sepultan avances «reforma policial»

El proceso de reforma policial está muy lejos de concretarse y la institución sigue caminando con las mismas lacras que la han acompañado desde siempre, teniendo como común denominador el uso excesivo de la fuerza que se traduce en ejecuciones extrajudiciales disfrazadas de «intercambios de disparos».
Luego del trayecto recorrido con más de cien reuniones dando seguimiento a ese plan, encabezadas en su mayoría por el presidente Luis Abinader, se habla ahora de una nueva ley orgánica para la Policía Nacional y la materia del respeto a los Derechos Humanos sigue pendiente.
Hay pocos policías para garantizar la prevención, a pesar de los anuncios y graduaciones de «miles de agentes», que han llevado la matrícula de la Policía a más de 43 mil, muy pocos destinados a labores de patrullaje y seguridad comunitaria.
Cinco años después, se responde con la promesa de elevar del 39 % al 60 % del cuerpo activo la cantidad de policías de patrullaje para 2028, con 30,420 agentes en las calles.
Esto lo señala el comisionado para la reforma policial, el colombiano Luis Ernesto García, quien en entrevista con el Diario Libre dice que esa realidad ha obligado a rediseñar el currículo de formación para profesionalizar el rol del patrullero y duplicar la cantidad de agentes destinados exclusivamente a la prevención del delito.
Para ello, se destinarán 13,420 de los nuevos 20,000 uniformados que buscan incorporarse para este periodo, el 40 % restante cubrirá funciones especializadas y de apoyo, como Digesett, Politur y otras unidades operativas.
«Para una fuerza policial más eficaz, es importante aumentar los dedicados al patrullaje al 39 %´´, manifestó.
García informó que la nueva Ley Orgánica de la Policía, que será presentada por el presidente Luis Abinader el próximo 16 de agosto, incluirá el rango específico de agente patrullero, así como sanciones y mejoras al reglamento policial.
Esta figura, de carácter técnico-operativo, permitirá hacer una carrera sin necesidad de migrar a funciones administrativas, y tener mayores beneficios. 
«Es fundamental hoy en día para la reforma policial tener una nueva ley. La ley que salió en el año 2016, que es la ley 590-16, se promulgó con 23 reglamentos y una de las dificultades que se ha visualizado en la implementación es toda la parte reglamentaria´´, dijo.
«Actualmente no se hacen evaluaciones mentales cada año», puntualizó.
Este nuevo sistema permitirá, además, construir un mapa epidemiológico de la salud mental policial, un recurso que será tan importante como los mapas de criminalidad o de homicidios. La intención es poder anticipar riesgos, detectar patrones y brindar un seguimiento a los agentes con mayor exposición al estrés, traumas o comportamientos de riesgo.
El funcionario reconoció que uno de los principales problemas que enfrenta actualmente el proceso de transformación de la Policía Nacional es la falta de preparación de quienes instruyen a los nuevos agentes, así como la gestión e incorporación del recurso humano. «No había una profesionalización de los instructores policiales. En eso estamos trabajando», afirmó.
Y agregó que la enseñanza en las escuelas de formación recaía hasta ahora en agentes comunes, seleccionados por la Dirección de Recursos Humanos sin criterios pedagógicos.
Ante esta realidad, la reforma ha puesto en marcha un proceso para mejorar las competencias de quienes forman a los nuevos agentes.
García Hernández cree que los ciudadanos tienen el derecho de grabar las actuaciones de los agentes del orden y afirma que impedirlo se castiga como una falta grave en el anteproyecto que elaboran para modificar la Ley Orgánica de la PN.
Así se contempla también en el Código Penal aprobado en el Congreso y promulgado por el Poder Ejecutivo, aunque con una excepción que ha generado preocupación: cuando se interfiere con la labor del agente.
«Cuando se usa la cámara en un espacio público, cualquier ciudadano puede grabar el procedimiento. De hecho, es un tema muy importante en términos de investigación y transparencia policial. Para mí, el tema de la grabación de los procedimientos es fundamental por parte de la ciudadanía y el mismo policía», opina.

