Luto en la Iglesia, muere monseñor Jesús María de Jesús Moya

La Iglesia Católica de luto. Ha muerto monseñor Jesús María de Jesús Moya, obispo emérito de San Francisco de Macorís.
«Con esperanza en la Resurrección, nos unimos en oración por el eterno descanso de monseñor Jesús María De Jesús Moya, obispo emérito de San Francisco de Macorís. Su fallecimiento ocurrió a los 94 años de edad, hoy miércoles 04 de noviembre de 2026» indicó la Conferencia del Episcopado Dominicano.
Falleció este miércoles monseñor Jesús María de Jesús Moya, obispo emérito de la Diócesis de San Francisco de Macorís, quien durante más de seis décadas de vida sacerdotal se distinguió por su labor pastoral, su compromiso con la educación y su defensa de los valores cristianos y la justicia social.
Monseñor Moya nació en 1931 en Sabana Angosta, Villa Tapia, y fue ordenado sacerdote el 18 de marzo de 1961, iniciando una trayectoria eclesiástica que lo llevó a ocupar importantes responsabilidades dentro de la Iglesia católica dominicana.
El 13 de abril de 1977 fue designado obispo auxiliar de Santiago de los Caballeros y recibió la consagración episcopal el 21 de mayo de ese mismo año.Posteriormente, el papa Juan Pablo II lo nombró obispo de San Francisco de Macorís el 20 de abril de 1984, tomando posesión de la diócesis el 5 de mayo de ese año.
Permaneció al frente de esa jurisdicción eclesiástica hasta el 31 de mayo de 2012, cuando el papa Benedicto XVI aceptó su renuncia por razones de edad y designó como sucesor a monseñor Fausto Ramón Mejía Vallejo.
Durante su ministerio episcopal, monseñor Moya desarrolló una intensa labor religiosa y social en la región Nordeste, particularmente en las provincias Duarte, María Trinidad Sánchez y Samaná, que integran la Diócesis de San Francisco de Macorís.
Su trayectoria estuvo vinculada con la formación sacerdotal, la educación y el acompañamiento espiritual de las comunidades, así como con la promoción de valores familiares y la atención a los problemas sociales
En la comunicación oficial que anunció su muerte, la Diócesis de San Francisco de Macorís incluyó un pasaje de la carta de san Pablo a los Romanos: «Si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con Él» (Romanos 6,8).
La institución eclesiástica informó que los detalles correspondientes a las honras fúnebres serán dados a conocer posteriormente.

