Rusia despacha diésel para aliviar crisis en Estados Unidos

Rusia es mala para una cosa, pero extremadamente buena para otras, como por ejemplo, suplir de diésel a Estados Unidos para conjurar la crisis con ese combustible.
De un plumazo el presidente Donald Trump borró sanciones contra Moscú a cambio del diesel que amenaza las aspiraciones de los republicanos en unas elecciones de medio término que están al doblar de la esquina en Estados Unidos.
Un petrolero cargado de diésel ruso va camino de Nueva York tras el acuerdo alcanzado por Moscú y Washington, anunciado a principios de octubre por Donald Trump, según datos de seguimiento marítimo de la empresa Kpler.
El buque Aigoi Fanendes, con bandera maltesa, se encontraba este viernes frente a las costas de Helsinki, en Finlandia, y anunciaba «Nueva York» como destino. Lleva a bordo cerca de 300.000 barriles de diésel procedentes del terminal petrolero ruso de Primorsk, según Kpler.
Según datos de la señal de transpondedor AIS del barco, este debería llegar el 7 de noviembre a Nueva York.
El petrolero, del operador griego EASTMED, zarpó de Primorsk el 22 de octubre por la noche.
El vice primer ministro ruso encargado de Energía, Alexander Novak, citado por las agencias rusas, anunció el miércoles que al día siguiente partiría hacia Estados Unidos un primer cargamento de diésel.
Donald Trump había anunciado a principios de octubre un acuerdo entre Washington y Moscú para que Rusia suministre gasóleo al mercado estadounidense, con el consiguiente levantamiento de sanciones que eso conlleva. Ucrania condenó la iniciativa.
El objetivo del anuncio es bajar los precios del combustible para los consumidores estadounidenses, y hacerlo saber antes de las elecciones legislativas de medio mandato del 3 de noviembre que se anuncian difíciles para Trump y los republicanos.

