Una jefatura policial sangrienta: 100 muertos en poco más de dos meses

General Rodríguez García empodera equipo del Dicrim

El jefe de la Policía, mayor general Ernesto Rafael Rodríguez García ha querido desligarse de la frase «ponerlo en 29» que se ha popularizado para dar cuenta de los asesinatos cometidos por sus agentes en El los desacreditado intercambios de disparos que han provocado en los dos últimos meses casi 100 muertes de jóvenes tildados de «alegados delincuentes».

El jefe policial ha querido moderar su amenazando discurso que ha servido al equipo del Dicrim para incrementar su maquinaria de sangre, en momentos en que un grupo de juristas ha emprendido acciones para que responda ante la justicia por las alarmantes ejecuciones extrajudiciales.

Y es que la gestión del general Rodríguez García se encamina a ser la más sangrienta, con ejecuciones extrajudiciales sin precedentes cuando apenas tiene poco más de dos meses en el cargo.(Fue designado el 17 de agosto del 2026 mediante Decreto: 558-26).

Se recuerda que fue el propio jefe de la Policía quien reveló que tenía una lista en su despacho con decenas de «prófugos de la justicia», y dias después se desató lo que se ha calificado como una orgía de sangre en la que casi un centenar de madres han tenido que llorar a sus hijos.

“La Policía no está para eso”, respondió el director general de la institución al ser preguntadoo  si los agentes continuarán “quitando del medio” a los delincuentes.

Al ser consultado sobre estas matanzas de alegados delincuentes, Rodríguez García insistió en que la misión de la institución es proteger a la población y perseguir a quienes cometan delitos, sin presentar la muerte de personas como un objetivo de la labor policial.

“¿Y los policías y los ciudadanos muertos y heridos, quién los reclama? ¿Quién los defiende?”, expresó el director policial al abordar el tema, en referencia también a los agentes que han perdido la vida o resultado heridos durante sus intervenciones.

Sobre los enfrentamientos registrados en los últimos días, en los que han muerto personas señaladas como presuntos delincuentes, el director policial afirmó que la estrategia de la institución consiste en garantizar la seguridad ciudadana y cumplir con el mandato constitucional de proteger vidas y propiedades.

En cuanto a la percepción de una reducción de la delincuencia, el director agradeció el respaldo de los ciudadanos que valoran positivamente su gestión, aunque no ofreció cifras concretas durante la entrevista para sustentar una disminución de los índices delictivos.

Rodríguez García reiteró que la Policía debe actuar dentro de sus funciones de preservar la vida, proteger las propiedades y perseguir los delitos, al tiempo que exhortó a la ciudadanía a respetar las leyes y contribuir a la convivencia pacífica.

Lo cierto es que la violencia policial para enfrentar la delincuencia lo que ha revelado es un fracaso en la lucha contra este flagelo, violaciones abiertas a los Derechos Humanos de personas a quienes la policía debería arrestar para llevar a los tribunales, pero que en cambio los ha mandado al cementerio.

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