Ya no se puede ocultar, presidente Abinader admite que la vida «está cara»

El presidente Luis Abinader, desde Madrid, España, donde se encuentra, ha reconocido lo que es la cruda realidad que padecen millones de hogares dominicanos: el alto costo de la vida.
Es una realidad que no han podido ocultar las costosas campañas publicitarias del gobierno para imponer una narrativa de bienestar ausente en los hogares dominicanos donde se tienen que hacer malabares para estirar el presupuesto destinado a los alimentos de la canasta familiar.
La periodista Mellizín Uribe, del diario Hoy, lo abordó en un receso de la Cumbre Iberoamericana, uno de esos eventos donde se habla mucho, pero se concreta poco y que cuestan millones de dólares que los presidentes de los países participantes necesitan para destinarlos a resolver necesidades de su gente.
El mandatario admite que la vida está cara. «Esa es la realidad. Realmente tenemos un problema con el costo de la vida porque con la guerra en Irán se ha desatado un aumento en los hidrocarburos y eso desata transversalmente un aumento en el costo de la vida» indica Abinader, tratando como en otras ocasiones de descargar la responsabilidad de la crisis a factores externos y no a los errores e improvisación de su gobierno.
«A nosotros nos ha subido la inflación por encima de lo que era la meta que teníamos», dijo el presidente Abinader cuya administración se ha caracterizado por debilidades en la planificación.
Sobre el encarecimiento de la factura petrolera, citó los subsidios que están dando, especialmente a los combustibles, señalando que son para mitigar. «Ni siquiera te digo para eliminar, sino para mitigar esos impactos».
«Evidentemente que se siente un impacto en el costo de la vida en la población dominicana, especialmente en las personas que tienen ingresos fijos» reconoció el jefe de Estado.
La economía dominicana enfrenta graves desafíos, entre otros motivos, por el peso de una agobiante deuda externa que ha sido saturada por la política de endeudamiento del actual gobierno.


El mandatario admite que la vida está cara. «Esa es la realidad. Realmente tenemos un problema con el costo de la vida porque con la guerra en Irán se ha desatado un aumento en los hidrocarburos y eso desata transversalmente un aumento en el costo de la vida» indica Abinader, tratando como en otras ocasiones de descargar la responsabilidad de la crisis a factores externos y no a los errores e improvisación de su gobierno.